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Los médicos buscan prevenir casos de muerte súbita, como la del futbolista de 15 años que falleció el pasado 3 de febrero en Valencia

 

La Sociedad Valenciana de Pediatría (SVP) ha pedido que las instalaciones deportivas cuenten con desfibriladores externos automáticos y que se realicen electrocardiogramas a los niños antes de la práctica de deporte. Los médicos aseguran que de ese modo se podrían identificar problemas cardio-respiratorios en los menores y ayudaría a prevenir casos de muerte súbita, como la del joven de 15 años que murió por ese motivo este 3 de febrero en un partido de fútbol base en Ontinyent, un municipio valenciano de más de 35.000 habitantes.

“La muerte súbita en el deporte es poco frecuente y en la mayoría de los casos se produce por una causa cardiológica”, ha indicado la doctora Maria Maravall, vocal de especialidades pediátricas de la SVP. Sin embargo, la médico ha señalado que con la realización de una correcta evaluación predeportiva “se podría identificar a un número mayor de niños y adolescentes en riesgo y evitar situaciones de paradas cardíacas”. “Aun así, en algunos casos resultará indetectable e imprevisible”, ha advertido.

La muerte súbita se produce como resultado de una parada cardíaca relacionada sobre todo con la fibrilación ventricular, un trastorno por el que el ritmo del corazón se acelera. Este ritmo cardíaco caótico representa entre el 75 y el 80% de las muertes súbitas de origen cardíaco y requiere de atención inmediata, ya que por cada minuto que se retrasa su tratamiento adecuado, se reduce en un 10% la posibilidad de supervivencia.

Así lo recoge el decreto 159/2017, de 6 de octubre, de la Consejería de Sanidad Universal y Salud Pública de la Comunidad Valenciana, por el que se regula la instalación y uso de desfibriladores automáticos y semiautomáticos externos fuera del ámbito sanitario, en la comunidad. Este decreto obliga a las instalaciones, centros o complejos deportivos en los que el número de personas usuarias diarias sea igual o superior a 500.

“No estamos seguros de que todos los centros cumplan la normativa y, además, no está extendida a toda España”, ha destacado la doctora Maravall. En total, solo siete de las comunidades autónomas obligan a disponer de desfibrilador en determinados espacios públicos. La presencia de desfibriladores en instalaciones deportivas “mejoraría la actuación inmediata en caso de parada cardio-respiratoria durante el deporte”, según ha insistido.

Además de la presencia de desfibriladores en instalaciones deportivas y la realización de un completo reconocimiento médico previo a niños y adolescentes deportistas, la SVP reclama la difusión de los conocimientos de las maniobras de reanimación cardiopulmonar a la población general. “Son fáciles de realizar y toda la población debería conocerlas para actuar en caso urgencia”, ha aseverado la especialista.

 

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/02/19/mamas_papas/1519042765_959684.html

 

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