La sangre de cordón es probablemente una alternativa más protectora ya que es fisiológicamente más compatible que la de los adultos y puede ayudar a paliar las complicaciones asociadas a la prematuridad.
Esta sangre contiene un tipo de hemoglobina especial, que puede ser beneficiosa para los bebés prematuros, ya que evita el daño por sobreexposición al oxígeno que provoca la hemoglobina del adulto en estos niños.Los buenos resultados del estudio previo realizado en Italia confirman que los niveles más elevados de HbF podrían proteger frente al exceso de oxigenación de tejidos vulnerables como la retina, ayudando a prevenir la retinopatía del prematuro y también otras complicaciones.
Con este estudio se quiere conseguir una mejor alternativa para la tranfusión convencional.
