El estudio se realizó con 50 gestantes y sus parejas, recreando una habitación de la UCI neonatal con una incubadora y monitores.
Los resultados muestran que las familias estuvieron menos estresadas y se sintieron más seguras ante la llegada del bebé.
El programa busca ofrecer información y apoyo emocional a las familias que esperan un nacimiento prematuro.
