Cuando el remedio es natural y encima viene de ‘mamá’ parece que los beneficios se multiplican. Esto es lo que pasa con la leche materna a la que se le han adjudicado múltiples parabienes, tales como la protección del niño ante enfermedades como la diarrea, la neumonía o, a nivel psicosocial, la influencia positiva en su comportamiento al hacerle menos problemático. Y todo ello, según los investigadores, es cierto.
Sin embargo, un nuevo estudio confirma que la lactancia materna tampoco es la panacea contra todos los males. Según se publica en el ‘Diario Británico de Dermatología’, alimentar al hijo exclusivamente dándole el pecho durante los cuatro primeros meses o más no les protege ni más ni menos de sufrir un eczema infantil que las madres que optan por el biberón. LEER MÁS

